IBM y la Universidad de Chicago presentaron el 6 de noviembre un ordenador cuántico IBM Quantum System Two que ya está operativo en Hyde Park Labs. La instalación es la primera de IBM de este tipo en Illinois y está vinculada al National Quantum Algorithm Center. El anuncio distingue el equipo que funciona ahora del campus permanente al que está previsto trasladarlo.
La universidad alberga el sistema en la planta baja de Hyde Park Labs, en el número 5207 de South Harper Avenue. Los laboratorios abrieron en 2025 y combinan investigación con espacios para empresas emergentes. El ordenador puede verse desde las ventanas que dan a la calle, según la información publicada por la propia institución sobre su instalación.
Un alojamiento temporal para un proyecto más amplio
El destino previsto es el Illinois Quantum and Microelectronics Park, todavía en construcción. IBM sitúa el traslado después de la finalización de ese recinto. Por tanto, la puesta en marcha en Hyde Park no significa que el parque completo esté terminado ni que todos sus proyectos futuros hayan entrado ya en servicio.
El centro de algoritmos forma parte de una colaboración anunciada en 2024. La novedad de noviembre de 2026 es la instalación operativa del ordenador en Chicago. El sistema incorpora un procesador Nighthawk; la universidad describe una configuración de 120 cúbits y 218 acopladores ajustables, con una disposición que conecta cada cúbit con cuatro vecinos próximos.
Acceso para investigación y empresas emergentes
La colaboración contempla el trabajo con investigadores y compañías que desarrollan aplicaciones cuánticas. IBM menciona proyectos relacionados con la optimización de redes eléctricas y la física de altas energías. Son líneas de investigación anunciadas, distintas de una demostración de que el nuevo equipo haya resuelto ya todos los problemas planteados en ellas.
La universidad también vincula el sistema al ecosistema de empresas emergentes de Duality. El avance comprobado es disponer de hardware funcionando mientras se prepara su sede permanente. Esa secuencia permite separar una capacidad instalada de los resultados científicos o industriales que sus usuarios esperan obtener: la inauguración acredita la primera, pero no garantiza los segundos.





