El fondo público británico Sovereign AI ha anunciado su respaldo a Potential Sciences, una empresa que desarrolla inteligencia artificial aplicada a la química. El apoyo combina una inversión en su nueva ronda de financiación y acceso a recursos nacionales de supercomputación, según la comunicación gubernamental del 5 de noviembre.
La compañía trabaja en modelos basados en las leyes físicas para producir datos útiles en el diseño de sustancias químicas. El planteamiento busca reducir la dependencia de registros obtenidos mediante experimentos de laboratorio lentos o costosos. Es la descripción del proyecto y de sus objetivos, no una comprobación independiente de sus resultados.
Capacidad de cálculo para entrenar modelos
El Gobierno señala que facilitará recursos a través de AI Research Resource, su infraestructura nacional de computación avanzada. Entre los sistemas mencionados está Isambard-AI, situado en Bristol. El anuncio identifica esa capacidad de procesamiento como un complemento a la financiación empresarial.
La ronda incorpora también a Twin Path Ventures, Odyssey, Portfolio Ventures, Blue Wire Capital, rule30, Nauta Capital y Lightfield Equity. El comunicado cita inversiones particulares de Patrick Collison y Chris Gibson, además de la participación como asesores del ingeniero Andrew Fitzgibbon y el emprendedor James Hawkins.
Un programa de inversión más amplio
Sovereign AI está dirigido a empresas de inteligencia artificial en fases iniciales con una presencia significativa en el Reino Unido. La comunicación vincula el respaldo a Potential Sciences con el objetivo de desarrollar compañías tecnológicas desde el país y ampliar sus capacidades de investigación e industria.
El mismo anuncio recuerda una aportación presupuestaria adicional de 140 millones de libras para Sovereign AI: 60 millones para inversiones del fondo y 80 millones para su programa de contratación de investigación y desarrollo. Esas cantidades corresponden al programa general y no a una asignación íntegra para Potential Sciences.
La financiación apoya una línea de trabajo que todavía debe demostrar sus aplicaciones. No implica que se haya autorizado un medicamento, completado un ensayo clínico o acreditado una mejora médica para pacientes. La novedad es el respaldo económico y de cálculo comunicado para desarrollar esa investigación.





