La NASA anunció el sábado 7 de noviembre un conjunto de contratos y proyectos de transporte, investigación e infraestructura para su programa de base lunar. Entre las novedades figura el desarrollo de PROMISE, un vehículo de seis ruedas con alimentación nuclear cuyo lanzamiento se plantea para finales de 2028. El programa incluye nuevas vías para contratar entregas robóticas y transporte entre la Tierra y la Luna.
La agencia seleccionó ocho empresas que podrán competir por futuras entregas a la superficie dentro del nuevo marco CLPS 2. Este contrato múltiple tiene una duración de diez años y un valor máximo conjunto de 10.000 millones de dólares. La selección habilita a las empresas para concurrir a encargos posteriores; no supone repartir ya todo ese importe.
Un rover para estudiar el polo sur
PROMISE estará gestionado por el Jet Propulsion Laboratory y aprovechará componentes de vuelo de repuesto y modelos de ingeniería de los vehículos marcianos Curiosity y Perseverance. La NASA prevé una misión de dieciocho meses. El rover llevará instrumentos para estudiar la superficie y el subsuelo, entre ellos un taladro capaz de tomar material a aproximadamente un metro de profundidad.
Blue Origin recibió un contrato base de 94 millones de dólares para entregar PROMISE en el polo sur lunar, con una opción adicional de 140 millones condicionada al desempeño. La misión se apoyará en su módulo Mark 1. La agencia presenta el lanzamiento de finales de 2028 como objetivo, no como un vuelo ya realizado.
Transporte e infraestructura por fases
La NASA también comunicó seis órdenes de trabajo de transporte espacial dentro del contrato VADR, por unos 1.300 millones de dólares combinados. Arrow Science and Technology, Blue Origin e Impulse Space integrarán y transportarán carga. Otros anuncios incluyen demostraciones de comunicaciones cislunares y componentes de energía y comunicaciones para la superficie.
Los 10.000 millones de dólares del marco CLPS 2 son un máximo contractual agregado para diez años, distinto de los encargos concretos anunciados. Tampoco convierten las misiones previstas en infraestructura ya desplegada. La entrega del rover, el transporte y las demostraciones siguen teniendo sus propios contratos, condiciones y objetivos de calendario.





