El Gobierno británico ha presentado un proyecto de ley para permitir que autoridades locales y alcaldes de Inglaterra establezcan tasas sobre las pernoctaciones turísticas. El Visitor Levy Bill llegó a la Cámara de los Comunes el 4 de noviembre. La iniciativa abre una tramitación parlamentaria y no introduce por sí sola un cobro uniforme en todos los destinos ingleses.
El modelo anunciado calcula la tasa como un porcentaje del coste del alojamiento. El Gobierno explica que busca que las estancias más económicas soporten una cantidad menor que las de mayor precio. Diez alcaldes se han comprometido a no superar el 5 % si deciden introducirla: ese compromiso no equivale a una tarifa nacional ya vigente.
Consulta y plan de gasto antes de cada decisión
Las autoridades que quieran implantar una tasa deberán publicar un borrador del plan y una evaluación de impacto. Esos documentos incluirán el porcentaje propuesto, los umbrales, las exenciones y el destino previsto del dinero. Después tendrán que consultar a residentes y empresas y publicar las respuestas y las versiones definitivas.
La recaudación permanecería en el territorio que la obtiene. El comunicado cita como posibles destinos la mejora de espacios públicos, transporte, limpieza, seguridad, actividades culturales y promoción del destino. Las autoridades con una tasa también tendrían que informar anualmente de lo recaudado, lo gastado y sus planes posteriores.
Límites y alojamientos excluidos
El proyecto contempla que la tasa solo alcance los primeros 28 días consecutivos de una estancia. La comunicación gubernamental enumera exenciones nacionales para residencias de estudiantes, centros de cuidados, hogares infantiles e internados escolares. También deja fuera alojamientos temporales, refugios y otros espacios destinados a ofrecer vivienda a personas vulnerables.
Los alojamientos turísticos serían responsables de contabilizar y abonar el tributo con las instrucciones que se desarrollen. Para el viajero, el siguiente paso relevante será la tramitación de la ley y, después, la decisión de cada autoridad competente. El anuncio no fija una fecha única de implantación ni permite dar por supuesto un recargo idéntico en cualquier reserva en Inglaterra.





