Piero Cipollone ha situado el inicio del piloto del euro digital en el segundo semestre de 2027, con una duración prevista de doce meses. El miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo ha explicado en Tirana que ya se han seleccionado 36 proveedores de servicios de pago para participar en la prueba.
El horizonte de una posible primera emisión sigue siendo 2029, pero lleva una condición importante: que el proceso legislativo europeo termine antes de cerrar 2026. Cipollone no ha anunciado una fecha definitiva de lanzamiento. La información propia de Econostream recoge la misma condición y distingue esa posible emisión del ejercicio de prueba anterior.
Una prueba con bancos, comercios y usuarios
Según ha explicado, el piloto permitirá comprobar el diseño dentro de un entorno en el que participan distintos actores del sistema de pagos. La selección de proveedores forma parte de la preparación. El objetivo de las pruebas es identificar mejoras antes de una eventual puesta en circulación, con experiencias de uso y de integración en los servicios existentes.
Econostream destaca también el argumento de autonomía que ha defendido Cipollone: trece países de la zona euro dependen por completo de compañías no europeas para los pagos presenciales con tarjeta. La infraestructura común que plantea el BCE busca dar una base europea a esos pagos, manteniendo espacio para los servicios privados.
El efectivo sigue dentro de la estrategia
El discurso presenta el euro digital como complemento de los billetes y monedas. Cipollone insiste en conservar la posibilidad de pagar con dinero público cuando las operaciones se trasladan al entorno digital. Esa orientación abarca compras presenciales, operaciones por internet y pagos entre particulares, con funciones previstas para operar también sin conexión.
El calendario debe leerse en sus dos fases: primero, la prueba de 2027; después, una posible emisión que depende de la legislación y de las decisiones correspondientes. Los preparativos anunciados no convierten todavía el euro digital en un medio de pago disponible para el público ni obligan a sustituir el dinero en efectivo.





