Rovi obtuvo un beneficio neto de 162,8 millones de euros entre enero y septiembre de 2026, un 67% más que en el mismo periodo de 2025. La nota de resultados depositada este jueves en la CNMV combina el crecimiento de la fabricación para terceros con un ingreso extraordinario asociado a la compra de una planta en Estados Unidos.
Los ingresos operativos alcanzaron 610,2 millones de euros, un 16% más. La compañía distingue esa cifra del total de ingresos, que incorpora otras partidas, como subvenciones, y asciende a 633,7 millones. La comparación debe mantener ambas magnitudes separadas para entender de dónde procede el crecimiento comunicado.
La fabricación para terceros gana peso
El negocio CDMO, dedicado a fabricar para otras compañías, facturó 263,9 millones de euros y creció un 45%. Rovi atribuye el avance a la actividad con clientes existentes y a la aportación del acuerdo de suministro con Bristol Myers Squibb relacionado con la planta de Phoenix, cuya adquisición se completó el 1 de abril.
Las especialidades farmacéuticas aportaron 346,1 millones de euros de ingresos. En conjunto, el EBITDA comunicado por la sociedad llegó a 226,6 millones, un 52% más. Se trata del resultado antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones, una medida distinta del beneficio neto.
Un extraordinario que condiciona la comparación
Las cuentas incluyen un ingreso no recurrente de 62,4 millones de euros por la diferencia negativa surgida al contabilizar la compra de Phoenix, conocida como badwill. Rovi explica que la valoración de la combinación de negocios sigue siendo provisional dentro del plazo de medición correspondiente. Ese apunte impide interpretar toda la subida del resultado como crecimiento recurrente de la actividad.
La propia nota ofrece una comparación del EBITDA sin el impacto de ese extraordinario: 164,3 millones de euros, un 10% más. Ese dato describe una medida ajustada concreta; no equivale a recalcular el beneficio neto restándole directamente los 62,4 millones, porque ambas magnitudes incorporan efectos contables diferentes.
La inversión en inmovilizado material e intangible ascendió a 50,3 millones de euros, frente a 38,5 millones un año antes. El flujo de caja libre se situó en 61,9 millones, ligeramente por debajo de los 63,3 millones del periodo comparable. Son cifras de nueve meses: no representan el cierre completo del ejercicio de 2026.





