Ángel de la Fuente, Miguel Ángel García Díaz y Alfonso R. Sánchez Martín proponen financiar parte de las aportaciones del Estado a las pensiones mediante un recargo proporcional sobre la cuota estatal del IRPF. El documento, difundido por Fedea el 5 de noviembre, plantea que ese recargo pueda sustituir inicialmente al Mecanismo de Equidad Intergeneracional, conocido como MEI, y a la cuota de solidaridad.
La propuesta forma parte de Apuntes 2026/26, una recopilación de análisis y recomendaciones sobre el sistema público de pensiones. El propio informe precisa que las opiniones corresponden a sus autores y no tienen por qué coincidir con las de la fundación que lo publica.
Una alternativa de financiación
Los investigadores defienden que una aportación a través del IRPF haría más visible el coste de la financiación complementaria y permitiría repartirlo de otra manera entre contribuyentes. Es la justificación que ofrecen para la propuesta, no un efecto ya medido de una reforma aplicada.
El texto también plantea revisar los mecanismos de control del gasto y estudiar a largo plazo un modelo de cuentas nocionales. En ese sistema, las cotizaciones sirven para pagar las pensiones presentes, pero el cálculo de la futura prestación incorpora un registro individual y criterios actuariales. Los autores proponen una transición gradual durante varias décadas.
Qué ocurre con el MEI actual
La información de cotización publicada por la Seguridad Social recoge para 2026 un tipo del 0,9% correspondiente al MEI. El informe de los investigadores no modifica ese porcentaje ni autoriza a dejar de ingresar cotizaciones. Un cambio requeriría las decisiones normativas correspondientes.
El recargo sugerido se refiere a la cuota estatal del IRPF, un concepto distinto de aplicar sin más un porcentaje a todos los ingresos de una persona. El documento no permite calcular una nueva factura fiscal individual para autónomos, trabajadores o pensionistas.
La publicación abre una discusión sobre cómo distribuir recursos y obligaciones entre cotizaciones e impuestos generales. Sus recomendaciones deben distinguirse de las normas vigentes: ninguna de las propuestas descritas constituye por sí sola una subida del IRPF o la eliminación del MEI.





