Carlos III encabezó este domingo 8 de noviembre el homenaje del Domingo del Recuerdo en el Cenotafio de Whitehall, en Londres. El monarca depositó una corona de amapolas al pie del monumento después de los dos minutos de silencio de las once. La ceremonia reunió a representantes de la familia real británica, las Fuerzas Armadas y las instituciones públicas.
La crónica y las fotografías publicadas por HOLA documentan la ofrenda del rey y la participación del príncipe Guillermo, que también presentó una corona. Camilla y la princesa de Gales siguieron el acto desde un balcón del Ministerio de Asuntos Exteriores. A continuación se celebró el desfile organizado por la Royal British Legion.
Una convocatoria para distintas generaciones
El programa difundido por el Gobierno británico preveía la participación de aproximadamente 10.000 veteranos y representantes de más de 300 organizaciones militares y civiles. Incluía a personas de diferentes generaciones y a veteranos llegados de países como Canadá y Australia. Esas cantidades describen la convocatoria anunciada; no constituyen un recuento independiente de todos los asistentes de este domingo.
La conmemoración está dedicada a quienes murieron o sufrieron en conflictos en los que participaron fuerzas británicas y de la Commonwealth. El comunicado oficial enmarca el homenaje en el armisticio de la Primera Guerra Mundial y en los conflictos posteriores, mientras que la cobertura de la ceremonia confirma la ofrenda pública celebrada en Whitehall.
El domingo y el aniversario del armisticio
La principal ceremonia nacional tiene lugar el segundo domingo de noviembre. Este año corresponde al día 8, aunque el aniversario del armisticio se mantiene el 11 de noviembre. La diferencia entre ambas fechas permite situar el homenaje dominical sin trasladar a este domingo la fecha histórica del final de los combates de 1918.
El calendario de The Royal Parks había previsto dos disparos en Horse Guards Parade, a las 11.00 y a las 11.02, para señalar el principio y el final del silencio. Se trata del horario programado por esa institución, diferenciado de las imágenes y la crónica que acreditan la ceremonia en el Cenotafio. La ofrenda ya celebrada es la novedad frente a los anuncios previos de la jornada.





