El 21% de las empresas británicas con diez o más empleados manifestó en octubre preocupación por el efecto de los ciberataques sobre sus cadenas de suministro durante los doce meses siguientes. La proporción aumentó cinco puntos respecto a septiembre, según la encuesta publicada por la Oficina Nacional de Estadística, ONS, el 5 de noviembre.
La preocupación por la inteligencia artificial alcanzó el 12%, frente al 5% del mes anterior. Ambos indicadores se situaron en sus niveles más altos desde que esa pregunta se incorporó a la encuesta en septiembre de 2024. Son respuestas sobre riesgos futuros percibidos, no un recuento de incidentes informáticos.
Conflictos, transporte y costes previstos
Entre las empresas de ese tamaño, el 31% expresó inquietud por los conflictos internacionales y el 21% por las interrupciones del transporte marítimo. La ONS describe ambos porcentajes como relativamente estables respecto a septiembre de 2026.
Entre los negocios con diez o más empleados que respondieron sobre sus preocupaciones de suministro, el 64% esperaba efectos en el coste de obtener materiales. Un 60% preveía efectos en el transporte. En los dos casos la proporción subió nueve puntos respecto al mes anterior.
La energía siguió presente entre las inquietudes de los negocios. A finales de octubre, el 69% de todas las empresas consultadas expresó algún grado de preocupación por sus precios. Entre las de diez o más empleados, ese porcentaje fue del 77%. Las bases de esos dos datos son diferentes.
Una encuesta con límites de interpretación
El boletín recoge los resultados de la oleada 167 de la Business Insights and Conditions Survey, realizada entre el 19 de octubre y el 1 de noviembre. La encuesta se dirige a empresas del sector privado y no incluye al sector público.
La ONS clasifica estos datos como estadísticas oficiales en desarrollo y advierte de la incertidumbre propia del muestreo y de otros posibles errores. También señala que quien responde por una empresa puede no conocer todas sus expectativas futuras.
El resultado permite observar cómo cambian las preocupaciones empresariales. Para valorar su alcance hay que mantener el tamaño de empresa y el periodo de referencia de cada pregunta, sin trasladar una expectativa de costes a una subida ya registrada.





