El Consejo de Ministros aprobó el 3 de noviembre un real decreto sobre los menús que se sirven en hospitales, centros residenciales y escuelas infantiles de cero a tres años, según el Ministerio de Derechos Sociales y Consumo. El texto anunciado también abarca bibliotecas, museos y universidades de titularidad pública y prevé una mayor presencia de alimentos frescos.
En hospitales y residencias, el ministerio sitúa el límite general de platos precocinados en tres raciones al mes. Para los menús hospitalarios de menores y los de escuelas infantiles de cero a tres años, el máximo anunciado baja a una ración mensual. El comunicado sitúa el límite de las frituras en dos raciones semanales.
Más espacio para la fruta y la verdura
El decreto prevé fruta y hortalizas cada día en los menús. La nota detalla que pueden aparecer como primeros platos, guarniciones, ensaladas o postres. Incluye además disposiciones para aumentar la oferta de legumbres, pescados y productos elaborados con cereales integrales. Las exigencias varían según se trate de un menú de día o de pensión completa.
Otra parte del texto se ocupa de cómo se organizan las comidas. El ministerio indica que deberán supervisarlas profesionales con formación acreditada en nutrición y dietética. Cuando sea posible, se prepararán en la cocina del propio centro. La planificación debe tener en cuenta la edad y las necesidades especiales de quienes reciben el menú.
El alcance de la medida aprobada
La comunicación se refiere a la alimentación ofrecida por los centros incluidos y también recoge medidas para reducir desperdicios y envases. El ministerio cifra el objetivo de compra ecológica en el 25% del coste de los alimentos, con un mínimo del 10% durante los primeros cuatro años de transición. Los máximos de precocinados y frituras son solo una parte del cambio. La supervisión y la adaptación de los menús a cada grupo forman parte de las condiciones anunciadas para el servicio de comidas.





