La Comisión Europea ha abierto una consulta sobre cómo hacer más fácil reparar productos de uso cotidiano. El anuncio, publicado el 3 de noviembre, pide a consumidores, talleres, fabricantes y otros interesados que aporten ejemplos de barreras y posibles soluciones. El plazo termina el 9 de febrero de 2027 a medianoche, hora de Bruselas.
Uno de los aspectos que se estudian es la facilidad para encontrar repuestos. La consulta también pregunta por el acceso a manuales e información de mantenimiento, las dificultades de desmontaje y montaje y los requisitos de programas y firmware. Otra opción es dar información sobre la facilidad de reparación en el punto de venta.
Qué aparatos entran en el debate
La Comisión menciona, de manera preliminar, algunos equipos de audio y vídeo, dispositivos que se llevan puestos y periféricos informáticos. También aparecen pequeños electrodomésticos, determinados aparatos de cuidado personal y medios de transporte ligero, como ciertas bicicletas eléctricas o patinetes. La selección definitiva depende de la evaluación de impacto.
Bruselas espera dejar fuera algunos productos que ya tienen obligaciones específicas u otros marcos propios para evitar duplicidades. Las propuestas están abiertas al público y pueden enviarse en cualquier idioma oficial de la Unión Europea. El formulario se publica inicialmente en inglés y la Comisión prevé incorporar traducciones.
Qué se hará con las respuestas
El ejercicio servirá para preparar la evaluación de un posible acto delegado en el marco del reglamento europeo de diseño ecológico, con adopción prevista para 2027.
El reglamento de diseño ecológico entró en vigor en julio de 2024. Establece un marco para fijar requisitos por grupos de productos y extiende el diseño ecológico más allá de los aparatos relacionados con la energía. En este caso, la Comisión estudia condiciones comunes que podrían aplicarse a varios tipos de bienes.
La consulta recoge aportaciones para decidir qué productos y condiciones tendrían sentido. La publicación del 3 de noviembre abre ese proceso y no fija todavía una lista definitiva de obligaciones para los fabricantes.





