El enlace subterráneo entre la A-5 y la M-30 en Madrid quedará cerrado desde el martes 10 de noviembre. El Ayuntamiento anunció este miércoles que aprovechará el corte para terminar la conexión entre los dos túneles, a la altura de la avenida de Portugal. El consistorio prevé poner en servicio el nuevo tramo el 23 de diciembre.
El corte afecta a las entradas y salidas por esa conexión. Los conductores que lleguen por la A-5 en sentido Madrid y quieran incorporarse a la M-30 tendrán que desviarse por el paseo de Extremadura. En la zona de obras, el plan municipal conserva dos carriles por sentido y reorganiza varios cruces para llevar parte del tráfico por la superficie.
Refuerzos de transporte público
El Ayuntamiento ha anunciado refuerzos de la EMT en las líneas más afectadas y la continuidad de las lanzaderas entre plaza Elíptica, Aluche y Cuatro Vientos y entre Batán y Lucero. Metro de Madrid tiene previsto mantener en servicio toda la flota disponible en las líneas 3 y 10. En Cercanías, el posible tren adicional entre Móstoles y Embajadores sigue pendiente de confirmación por parte de Renfe.
Qué falta para unir los túneles
La última fase se concentra en los 172 metros que separan ambas galerías. Los equipos tendrán que retirar la rampa provisional, terminar la excavación y montar 128 vigas. Otras catorce se instalaron durante los trabajos del verano, cuando ya hubo un cierre en sentido salida que concluyó en agosto. Cada viga mide 30 metros y formará parte de la cubierta del tramo que se está construyendo.
Tras la obra civil quedarán por instalar y probar, entre otros sistemas, la iluminación, las comunicaciones y los equipos contra incendios. El Ayuntamiento incluye esas pruebas en el calendario de 43 días. Hasta la apertura prevista, la recomendación municipal es revisar los desvíos con antelación y optar por el transporte público cuando resulte posible.





