Lamar Jackson será operado del pulgar derecho y entrará en la lista de lesionados, anunció Jesse Minter después de la derrota de Baltimore por 36-10 ante Buffalo. La crónica oficial de los Ravens y La crónica oficial de los Ravens y ESPN recogenn que el entrenador no descartó que la ausencia llegue al final de la temporada, aunque dejó expresamente abierta la evolución del caso.
El quarterback se dañó la mano en su primera jugada del domingo, al recibir un contacto durante un lanzamiento. Regresaba después de perderse tres encuentros. El técnico no precisó en la comparecencia si existía una fractura o una luxación, por lo que no corresponde atribuirle un diagnóstico concreto.
Una posición con varias dudas
La situación de Baltimore se complica porque Tyler Huntley, el suplente, también abandonó el partido y no volvió. El medio recoge que su disponibilidad estaba pendiente de evaluación. Joe Fagnano terminó el encuentro y afirmó que creía poder estar listo para el siguiente compromiso.
Los Ravens deben decidir si necesitan incorporar otro quarterback antes del partido del jueves ante Jacksonville. Minter señaló que resolverían esa cuestión tras revisar el estado de sus jugadores. Una posible contratación sigue siendo una decisión pendiente, no un fichaje confirmado por las dificultades de la plantilla.
El calendario deportivo aprieta
Baltimore quedó con cuatro victorias y cuatro derrotas después de tres tropiezos consecutivos. El equipo pierde una referencia ofensiva en un momento en el que necesita recuperar continuidad. El impacto competitivo dependerá tanto de la duración de la ausencia como de la respuesta de quienes asuman el puesto.
La información médica se limita a lo comunicado por el entrenador y al seguimiento atribuido de ESPN. No se publica aquí una estimación propia de recuperación ni se convierte una posibilidad en una baja definitiva de toda la campaña. La noticia confirmada es la intervención prevista y la entrada en la lista de lesionados. El resto deberá actualizarse cuando el equipo aporte datos, sin que la urgencia del calendario se convierta en un diagnóstico improvisado.







