Jacobo Domínguez defiende que el diseño de un coche debe resolver una función y, al mismo tiempo, provocar una respuesta emocional. El diseñador gallego de BMW explica en una entrevista publicada este domingo por Car and Driver cómo trabaja con las proporciones, la identidad de marca y sus referencias históricas al desarrollar la imagen de un automóvil.
En su conversación con Pedro Berrio, compara el proceso con la arquitectura: en ambos casos hay que organizar un espacio interior en torno a las personas que lo utilizarán. Las proporciones son lo primero que observa en un coche, pero cree que una solución técnicamente correcta puede resultar poco memorable si carece de personalidad.
Reconocer la marca antes que el modelo
Domínguez sostiene que el conductor debe identificar primero un BMW y después el modelo concreto. Describe la Neue Klasse como una reinterpretación de la tradición y cita su propio Serie 5 E28 entre sus influencias personales. Esa explicación ofrece una clave para leer el diseño; no implica que los modelos actuales sean copias literales de los antiguos.
El pasado que aparece en la entrevista incluye el Garmisch, el prototipo de Marcello Gandini para Bertone que debutó en el Salón de Ginebra de 1970. BMW lo reconstruyó para el Concorso d’Eleganza Villa d’Este de 2019, según el comunicado original del fabricante. Aquella presentación es un antecedente histórico, no una novedad anunciada ahora.
Recuperar un coche con fotografías
La documentación conservada del Garmisch era escasa. Los equipos de Diseño y BMW Classic utilizaron imágenes de época, muchas en blanco y negro, y los recuerdos del propio Gandini para reconstruir detalles del exterior, el color y los materiales del habitáculo. Combinaron modelado en tres dimensiones con fabricación artesanal en Turín, explica la marca.
El caso muestra de forma concreta cómo se conserva y reinterpreta ese patrimonio. La aportación de la entrevista está en los criterios de Domínguez para diseñar, no en una prueba de prestaciones o en un anuncio de precios. Sus preferencias estéticas son valoraciones profesionales y no una medida objetiva de calidad frente a otros coches.





