Francia ha trasladado a París la reunión de ministros de Exteriores del G7 prevista para los días 9 y 10 de noviembre. El encuentro, inicialmente organizado en Marsella, se celebrará en el Quai d’Orsay, sede del Ministerio francés de Exteriores. El portavoz comunicó el cambio el jueves 5 de noviembre.
La explicación oficial es logística y operativa: la reunión enlaza con el Foro de París sobre la Paz y el Gobierno francés quiere evitar sobrecargar a sus equipos de protocolo. El ministerio sostiene que la nueva sede no modifica las prioridades ni la ambición del encuentro.
Ucrania, energía y otras crisis
El programa incluye el apoyo financiero, energético y de capacidades a Ucrania, la estabilización de Oriente Próximo y la seguridad y diversificación del suministro de energía. También prevé abordar Sudán, el Cuerno de África, Venezuela, Cuba, Haití y el mantenimiento de un Indo-Pacífico libre y abierto.
La cooperación contra el narcotráfico tendrá una sede distinta. La red de puertos del G7+ celebrará su primera reunión en Marsella, en paralelo a la cita ministerial de París. Su objetivo anunciado es intercambiar buenas prácticas para reforzar la seguridad portuaria entre los países participantes y sus socios.
Ayuda humanitaria y seguridad de la IA
Los ministros trabajarán además sobre la eficacia de las cadenas de suministro humanitario, con participación del director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos. La seguridad de la inteligencia artificial también estará en la agenda, dando continuidad a los intercambios mantenidos en Évian y en Naciones Unidas durante este año.
Francia ha invitado a Brasil, Corea del Sur, Egipto, Arabia Saudí y Ucrania. El programa añade una conferencia de recaudación para restaurar el recinto de confinamiento de Chernóbil, prevista para el 9 de noviembre en París junto al BERD y las autoridades ucranianas.
Jean-Noël Barrot tiene prevista una rueda de prensa de cierre el martes por la tarde. Son actividades y objetivos anunciados antes de la reunión; su inclusión en la agenda no equivale a que los ministros hayan alcanzado ya acuerdos sobre esas materias.





