Donald Trump ha firmado una proclamación que declara monumento nacional el Despacho Oval de la Casa Blanca. El texto, fechado el 5 de noviembre, extiende la designación a la antesala del despacho y a la Sala del Gabinete, y encomienda al Departamento del Interior su gestión para preservar el carácter histórico de esas dependencias.
La medida se apoya en la Antiquities Act, según la propia proclamación. El documento delimita el monumento al Despacho Oval, identificado como sala 110; las dependencias exteriores 106 y 108; y la Sala del Gabinete, número 105. La designación se refiere a esos espacios concretos.
Un plan de conservación y revisión de cambios
El secretario del Interior, a través del Servicio de Parques Nacionales, deberá elaborar y aplicar un plan de gestión en coordinación con la Oficina de Administración de la Casa Blanca y otros organismos relevantes. La prioridad que establece el texto es conservar las características estructurales y arquitectónicas significativas.
Antes de actuaciones que alteren sustancialmente o demuelan el monumento o sus elementos esenciales, la proclamación exige documentación, revisión y examen de alternativas. También dispone evaluar los cambios que afecten a su carácter histórico y coordinarse con el comité encargado de la conservación de la Casa Blanca.
Se mantiene la posibilidad de redecorar
El texto preserva la autoridad del presidente para redecorar, elegir mobiliario y realizar modificaciones ordinarias de funcionamiento y seguridad, siempre que no menoscaben sustancialmente la estructura o el carácter arquitectónico histórico. No presenta la nueva figura como una prohibición absoluta de cualquier cambio interior.
La proclamación recuerda que la Casa Blanca y sus terrenos ya forman parte del President’s Park y cuentan con reconocimiento como National Historic Landmark. La novedad es una protección específica para estas dependencias, con un mandato de gestión y conservación detallado.
El documento añade que la designación no altera las exenciones legales existentes aplicables a la Casa Blanca ni reduce la autoridad del Congreso sobre la propiedad federal. La ficha explicativa de la Presidencia resume esos objetivos; los efectos descritos aquí corresponden a lo que establece la proclamación firmada.





