La Agencia Espacial Europea ha abierto las solicitudes para su programa de prácticas universitarias de 2027. Las oportunidades abarcan ingeniería, ciencia e informática, pero también áreas como empresa, economía y ciencias sociales. La convocatoria permite presentar hasta dos candidaturas y remite al portal jobs.esa.int para consultar las vacantes concretas.
Las estancias tendrán una duración de entre tres y seis meses. La ESA prevé que las personas seleccionadas puedan incorporarse desde febrero de 2027, con la fecha de inicio acordada con su tutor. Durante todo el periodo será necesario seguir matriculado en la universidad, una condición que conviene comprobar antes de dedicar tiempo a la solicitud.
Elegir la plaza antes de preparar la carta
La agencia aconseja leer las tareas y el perfil completo de cada oferta. No todas las oportunidades encajan con cualquier titulación y una denominación atractiva puede esconder requisitos muy específicos. Si se solicitan dos plazas, hay que completar y enviar la primera candidatura antes de continuar con la segunda.
La recomendación central es adaptar el currículum y la carta de motivación. Los proyectos universitarios, conocimientos de programas informáticos, trabajos de investigación y experiencias previas deben ayudar a explicar la relación con la vacante. La carta no debería limitarse a repetir el currículum ni a expresar una admiración genérica por el espacio.
La selección continuará en invierno
Tras el cierre de solicitudes, la fase de preselección y elección se desarrollará en diciembre y enero, según el calendario comunicado. La noticia general no sustituye la información de cada anuncio: su descripción y los campos del formulario son la referencia para conocer las condiciones particulares y la documentación que se exige.
La apertura amplía las opciones de quienes quieren conocer el sector espacial desde una experiencia práctica, sin garantizar una plaza ni un empleo posterior. Para preparar una candidatura útil resulta más convincente explicar qué se puede aportar a un proyecto concreto que enviar dos textos idénticos con distinto destinatario. Incluso para trabajar con satélites, una carta bien aterrizada sigue ayudando.







