Una bombilla LED no se elige solo por los vatios de la caja. La etiqueta europea de las fuentes luminosas utiliza una escala de eficiencia de A a G e indica el consumo eléctrico por 1.000 horas. Ese dato permite comparar el gasto bajo una referencia común, en vez de quedarse con una promesa de ahorro sin contexto.
La Comisión Europea explica que el código QR de la etiqueta lleva a la base EPREL. Allí pueden consultarse datos del modelo, entre ellos el flujo luminoso, la temperatura de color y el tipo de casquillo. Sirve para comprobar si dos opciones ofrecen una luz comparable y si realmente encajan en la lámpara que tenemos.
Un cálculo sencillo, con supuestos visibles
Imaginemos dos bombillas que consumen 9 y 60 vatios, respectivamente. Si permanecen encendidas 1.000 horas, su consumo teórico sería de 9 y 60 kWh: una diferencia de 51 kWh. El cálculo multiplica la potencia por el tiempo y divide entre mil. Es un ejemplo matemático, no una medición de productos concretos ni una afirmación de que iluminen igual.
Para convertir esa diferencia en euros haría falta aplicar el precio real de la energía del contrato. Tampoco sería el ahorro total de la factura, porque otros consumos y conceptos seguirían presentes. Antes de celebrar una cifra redonda, conviene identificar qué parte hemos calculado y qué parte todavía no sabemos.
La bombilla eficiente también necesita buenos hábitos
El IDAE recomienda aprovechar la iluminación natural, mantener limpias las lámparas y concentrar la luz donde se necesita. También aconseja apagar la iluminación de las zonas que no se usan. Cambiar de tecnología y revisar esos hábitos son decisiones complementarias: una lámpara eficiente encendida sin necesidad sigue consumiendo electricidad.
La secuencia de compra puede ser breve: comprobar el casquillo, elegir la luz adecuada, comparar la etiqueta y revisar la ficha del modelo. Después toca pensar cuántas horas se utilizará de verdad. Para una luz ocasional y otra que trabaja toda la tarde, el mismo ahorro por hora tiene un peso distinto en el consumo anual.







