El Servicio Geológico de Estados Unidos ha rebajado el nivel de alerta del Kīlauea de WATCH a ADVISORY y el código de aviación de naranja a amarillo, después de terminar el episodio 56 de fuentes de lava. El Observatorio Vulcanológico de Hawái comunicó el cambio en el aviso 2026/H523, emitido el 6 de noviembre a las 14:50 de Hawái, las 00:50 del día 7 en Canarias.
El episodio había concluido a las 18:01 del 5 de noviembre en Hawái, equivalentes a las 04:01 del día 6 en Canarias. El nuevo aviso confirma una reducción de los niveles oficiales de alerta. También mantiene advertencias específicas sobre peligros que persisten en la zona de la caldera aunque haya cesado la emisión de fuentes de lava.
La lava permanece dentro del cráter
Según el observatorio, las bocas eruptivas y las coladas están confinadas en el cráter Halemaʻumaʻu, dentro del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái. El aviso señala que los materiales calientes del fondo del cráter y del sector suroeste de Kaluapele pueden conservar temperaturas elevadas y moverse lentamente durante los días posteriores al episodio eruptivo.
La nota distingue ese comportamiento de otros riesgos en el entorno de la caldera. Menciona la inestabilidad de las paredes del cráter, las grietas y los desprendimientos de rocas, que pueden verse favorecidos por terremotos. En las proximidades de las bocas, los depósitos de material volcánico pueden agrietarse o deslizarse y dejar expuestos materiales calientes.
Continúan las advertencias por gases y fragmentos
El USGS también indica que las emisiones de gases pueden mantener peligros locales en las áreas situadas a sotavento, incluso sin actividad eruptiva visible. El dióxido de azufre puede reaccionar en la atmósfera y formar contaminación volcánica conocida como vog. Son advertencias del observatorio, vinculadas a las condiciones del entorno del volcán.
Los pequeños fragmentos de vidrio volcánico depositados durante episodios recientes pueden volver a levantarse con el viento. La reducción de la alerta no elimina esas advertencias ni equivale a declarar segura toda la caldera. El observatorio mantiene el seguimiento del Kīlauea y señala que emitirá nuevos avisos cuando la actividad lo requiera, además de sus actualizaciones diarias.





