NASA ha situado el lanzamiento de la próxima misión de suministro Cygnus a la Estación Espacial Internacional no antes del domingo 29 de noviembre. El comunicado publicado este lunes fija como referencia las 10:49 de la costa este estadounidense, las 15:49 en Canarias, para el despegue desde Cabo Cañaveral, en Florida.
La misión se denomina CRS-25 y utilizará una nave Cygnus XL de Northrop Grumman sobre un cohete Falcon 9 de SpaceX. La expresión no antes de importa: es la primera oportunidad prevista, no una garantía de que el lanzamiento vaya a producirse exactamente ese día. El calendario debe seguirse mediante las actualizaciones oficiales.
Un carguero que necesita el brazo de la estación
Después del lanzamiento, los astronautas utilizarán el brazo robótico Canadarm2 para capturar la nave. El plan contempla instalarla en el puerto orientado hacia la Tierra del módulo Unity, desde donde se realizará la descarga. No se trata, por tanto, de describir un acoplamiento autónomo que el anuncio no contempla.
La estancia prevista se prolonga hasta mayo de 2027. Será la vigesimoquinta nave construida por la compañía para entregar suministros a la estación dentro de su contrato con NASA, según la agencia. Esa referencia cuenta vehículos de este programa, no todos los cargueros que han visitado la instalación orbital.
Alimentos, equipos y trabajo científico
La carga combinará alimentos y material para la tripulación con investigaciones y nuevos dispositivos. NASA sitúa estas entregas dentro de áreas como biología, ciencias físicas y desarrollo tecnológico. Transportar un experimento permite comenzar o ampliar trabajo en órbita; no equivale a anunciar que sus posibles aplicaciones estén ya demostradas.
La agencia ha abierto la acreditación para medios estadounidenses, con un plazo de solicitud hasta el 12 de noviembre. Ese trámite es independiente del calendario de lanzamiento y no constituye una convocatoria pública para viajar. Para el resto del público, la siguiente referencia será la confirmación de la cuenta atrás y de la cobertura oficial. La estación funciona lejos, pero sigue necesitando una logística bastante reconocible: que lleguen comida, herramientas y material para continuar trabajando.







