España y Uruguay han firmado un memorando de entendimiento para ampliar su cooperación en inteligencia artificial, digitalización y conectividad. El acuerdo fue suscrito el miércoles 4 de noviembre por Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, y María Fernanda Cardona, ministra de Industria, Energía y Minería de Uruguay.
El marco tendrá una duración de cuatro años y podrá renovarse por otros cuatro, según la información oficial del Ministerio español. Su alcance reúne desde la protección de los derechos digitales hasta las infraestructuras de telecomunicaciones. Se trata de una agenda de colaboración: el anuncio no detalla importes de inversión ni presenta redes o instalaciones ya construidas.
Modelos de lenguaje en español y protección de datos
Una de las líneas previstas es el desarrollo de modelos de inteligencia artificial entrenados en español. Ambos países buscan incorporar a esos sistemas su realidad lingüística, cultural y económica. El documento incluye además el trabajo sobre estándares comunes para proteger e intercambiar los datos utilizados durante el entrenamiento.
La cooperación también abarca la regulación y supervisión de la IA y la protección de los menores en los entornos digitales. En infraestructuras, el memorando contempla la planificación de centros de datos con criterios energéticos, medioambientales, de seguridad y de resiliencia. Añade la supercomputación y la investigación en tecnologías cuánticas entre los ámbitos compartidos.
Conexiones para las áreas rurales y remotas
El apartado de conectividad incorpora redes de fibra óptica, nuevas generaciones móviles y soluciones por satélite para las zonas rurales y alejadas. También prevé investigar la conexión directa de dispositivos con satélites de órbita baja. El objetivo descrito es reducir la brecha digital, aunque el comunicado no fija un calendario de despliegues concretos.
Otras áreas incluidas son los cables submarinos de telecomunicaciones y la aplicación de herramientas digitales a la gestión de desastres naturales. El acuerdo deja establecido el marco de trabajo bilateral; los proyectos, su financiación y sus resultados deberán concretarse después. Esa distinción separa lo firmado esta semana de lo que todavía está previsto desarrollar.





