Olivia Rodrigo vuelve al número uno del Billboard 200 con you seem pretty sad for a girl so in love. El álbum suma su cuarta semana no consecutiva en cabeza en la clasificación fechada el 14 de noviembre, según el avance publicado por Billboard este domingo 8.
La artista reúne 57.000 unidades equivalentes de álbum en Estados Unidos durante la semana del 30 de octubre al 5 de noviembre, un 10% menos que la anterior. Thriller, de Michael Jackson, alcanza 55.000 y sube del puesto 13 al segundo, con un aumento del 89%.
La fecha del listado identifica su edición semanal: Billboard anuncia el resultado el 8 de noviembre y prevé publicar la tabla completa el martes 10. No corresponde a consumos registrados hasta el día 14.
Unidades equivalentes y ventas son medidas distintas
El Billboard 200 combina ventas de álbumes, compras de canciones y reproducciones oficiales bajo demanda. Una unidad equivale a un álbum vendido, diez canciones compradas o una determinada cantidad de escuchas: 2.500 con publicidad o 1.000 mediante suscripción de pago, según el método descrito por Billboard.
En el caso de Rodrigo, 49.500 unidades proceden del consumo en streaming y 7.500 de las ventas del álbum. Su total de 57.000 no representa, por tanto, otros tantos discos comprados.
Thriller alcanza su mejor posición desde 1984
Thriller registra 32.000 unidades derivadas del streaming, 22.000 ventas de álbumes y 1.000 unidades por compras de canciones. De las ventas, 19.000 corresponden a vinilos. Billboard sitúa ese registro como su mejor semana en ese soporte desde que Luminate empezó a medir electrónicamente las ventas en 1991.
El periodo medido incluye Halloween y el lanzamiento, el 30 de octubre, de tres nuevas variantes en vinilo y una edición en casete. Billboard relaciona el repunte con las escuchas estacionales y esas ediciones físicas; no lo atribuye únicamente a Halloween. El segundo puesto es el más alto de Thriller desde la primavera de 1984.
Las ventas de álbumes de Thriller superaron a las de Rodrigo, pero la clasificación conjunta quedó encabezada por esta última. El liderazgo refleja la suma de las distintas formas de consumo en Estados Unidos, no solo las compras de discos.





