Harry Styles ha terminado su residencia de 30 conciertos en el Madison Square Garden con dos actuaciones de Halloween, según la crónica de Variety. El cierre combinó canciones, disfraces y referencias a Nueva York. Jalen Brunson subió al escenario para entregarle un estandarte conmemorativo, en una despedida que convirtió el recinto en parte del argumento del espectáculo.
En la primera noche, Styles se caracterizó como Elvis Presley en su etapa de los setenta. Su banda utilizó vestuarios inspirados en diferentes apariciones del propio cantante. Durante el bis recuperó una imagen de sus comienzos en The X Factor e interpretó Isn't She Lovely, la canción asociada a aquella audición que precedió a su llegada a One Direction.
Una despedida con acento neoyorquino
El segundo concierto recurrió a Pizza Rat, el meme de una rata arrastrando una porción de pizza por unas escaleras del metro. La banda apareció con referencias a figuras e iconos locales. También hubo una versión de Psycho Killer, de Talking Heads, antes de regresar al repertorio habitual de la gira.
La intervención de Brunson conectó la residencia con los Knicks y con la actividad deportiva del mismo pabellón. La entrega del estandarte funcionó como reconocimiento a las 30 noches, sin necesidad de convertir el escenario en un discurso interminable. En un espacio que alterna conciertos y partidos, el gesto tenía una lectura especialmente local.
Treinta conciertos como forma de ocupar una ciudad
El formato concentrado permite que el público viaje a un destino concreto y que se organicen actividades alrededor de varias fechas. Variety describe encuentros de seguidores, tiendas temporales y acciones promocionales durante las nueve semanas de residencia. No es la misma experiencia que una gira que cambia de ciudad después de cada actuación.
El calendario publicado sitúa los próximos conciertos en Australia durante noviembre y la continuación del recorrido en 2027. Esas fechas pertenecen a la programación de la gira y pueden cambiar. Por ahora, la imagen del cierre es la de un artista despidiéndose de un recinto en el que ha construido una pequeña temporada propia, con Halloween como remate.







