La entrada vida del Diccionario de la lengua española abre ahora con una definición que menciona el metabolismo y el ADN. La edición publicada en octubre por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española describe la capacidad de los organismos para intercambiar materia y energía, mantener su organización interna y reproducirse mediante información heredable.
El cambio afecta a la primera acepción. La entrada conserva otros usos de la palabra, como la vitalidad de una persona o la actividad de un lugar. El nuevo orden hace que la descripción biológica aparezca antes que esos sentidos cotidianos. El diccionario conserva asimismo usos de la palabra en filosofía y expresiones en las que tiene un sentido figurado.
Cómo llegó la propuesta al diccionario
El bioquímico Carlos Briones, investigador en astrobiología, propuso el cambio en 2024, según explicó a elDiario.es en el reportaje publicado este miércoles. El académico José María Bermúdez de Castro contó que la comisión de vocabulario científico y técnico dedicó una sesión a discutir cómo recoger los elementos esenciales en una definición breve. El propio Bermúdez de Castro y el físico José Manuel Sánchez Ron defendieron la propuesta en el seno de la Academia.
Una de las cuestiones que planteó el debate fue si la definición podría revisarse ante pruebas futuras de una forma de vida con otra base. Esa posibilidad se discutió como hipótesis. El diccionario recoge en la nueva edición un ejemplo en forma de pregunta sobre Marte. La pregunta ilustra cómo se emplea la palabra y no afirma que se haya descubierto vida en ese planeta.
Una edición elaborada entre 23 academias
ASALE indica que en la vigesimocuarta edición participaron las 23 academias de la asociación. La ficha en línea reúne la nueva primera acepción con ejemplos y otros significados, de modo que el lector puede ver en una misma entrada tanto la definición biológica como los usos habituales.





