El fabricante alemán de componentes Schaeffler anunció el 3 de noviembre un plan que prevé reducir 3.460 puestos de trabajo netos en Europa y cerrar cinco centros. Unos 2.660 puestos corresponden a Alemania. Según la empresa, la caída de la demanda de vehículos de combustión y el avance más lento de lo previsto de la movilidad eléctrica han dejado capacidad industrial por encima de sus necesidades.
El programa alcanza a 16 ubicaciones europeas. Cerca de la mitad de los puestos afectados están en producción, un 30% en investigación y desarrollo y un 20% en otras funciones, según el comunicado. Los ajustes se suman a una reestructuración anterior y a 1.800 acuerdos de jubilación parcial que la compañía dice haber cerrado a comienzos de octubre.
Los cinco centros previstos
En Alemania, Schaeffler prevé cerrar las instalaciones de Dortmund y Morbach, que fabrican productos para motores de combustión. También plantea terminar la actividad en Berlín y cerrar el centro de Schwalbach. Una parte de la plantilla de Schwalbach se trasladaría a Fráncfort, según la compañía. El quinto cierre previsto es el de Herstal, en Bélgica, donde el grupo cifra en unos 15 los empleos actuales. La reducción prevista en Alemania tiene 2028 como horizonte.
La empresa plantea asimismo ajustes de producción y desarrollo en Haguenau y Toulouse, en Francia, y en Skalica y Kysuce, en Eslovaquia. Esos cambios figuran en el plan como ajustes de capacidad. Los detalles de cada centro se comunicarán en reuniones locales con las plantillas.
Calendario y coste previsto
Schaeffler dice que consultará la aplicación del programa con los representantes de los trabajadores. También plantea una reducción salarial temporal y voluntaria cuyo detalle sigue abierto. La dirección estima unos costes extraordinarios de 480 millones de euros y una mejora anual del resultado de unos 300 millones desde 2030. Son cálculos del grupo sobre un plan pendiente de aplicar.





