La satisfacción general de los inquilinos de alquiler social de bajo coste en Inglaterra ha pasado del 72 % al 74 % en 2025/26. El Regulator of Social Housing ha publicado el 5 de noviembre sus nuevas medidas de satisfacción, basadas en los datos comunicados por los grandes arrendadores. La mejora convive con un 16 % de personas encuestadas que siguen descontentas con el servicio.
El informe reúne información de entidades con al menos 1.000 viviendas y recoge respuestas de casi medio millón de inquilinos. No equivale a una encuesta sobre todo el mercado del alquiler inglés ni describe la situación española. Los datos sirven para examinar el servicio de los proveedores de vivienda social incluidos en el sistema.
Reparaciones y reclamaciones
Los arrendadores informan de que el 83 % de las reparaciones no urgentes se completó dentro de plazo en 2025/26. En 2023/24, la proporción era del 77 %. La satisfacción mediana con la rapidez de las reparaciones ha aumentado del 67 % al 73 % entre esos dos ejercicios, mientras que la relativa al mantenimiento del hogar pasa del 71 % al 74 %.
También mejora la respuesta a las reclamaciones: el 86 % de las más de 319.000 quejas de primera fase recibió contestación dentro de los plazos del código del Housing Ombudsman. El primer año de recogida de datos, 2023/24, esa proporción fue del 73 %. Son medidas de tiempos de respuesta, no una afirmación de que todas las quejas se resolvieran favorablemente.
Importa cómo se recoge cada respuesta
La satisfacción general obtenida mediante entrevistas telefónicas sube del 71 % al 73 %. El regulador recuerda que el método de encuesta y el perfil de cada arrendador deben tenerse en cuenta al comparar resultados. El indicador general de los residentes en propiedad compartida sigue por debajo del alquiler social, con una mediana del 50 %.
El organismo utiliza estas medidas junto con otras fuentes para supervisar a los proveedores. Una valoración regulatoria no depende únicamente de los porcentajes de satisfacción. La publicación permite identificar avances y áreas pendientes, pero la mejora media no elimina las diferencias entre entidades ni el descontento que todavía expresan parte de sus residentes.





