Tennessee derrotó por 34-6 a Kentucky el sábado en Knoxville después de encadenar 24 puntos sin respuesta en la segunda mitad. Los Volunteers llegaron al descanso con una ventaja de solo cuatro puntos, 10-6, pero impidieron que su rival volviera a puntuar y terminaron con tres touchdowns en el último cuarto.
El partido enfrentaba al número trece y al número seis de la clasificación previa. Tennessee elevó su balance a 7-2, con 4-2 en la SEC, mientras que Kentucky quedó con 7-2 y 5-2 en conferencia. La derrota interrumpió una serie de seis victorias consecutivas de los Wildcats.
Una defensa que no concedió touchdowns
Los seis puntos de Kentucky llegaron mediante dos goles de campo de Adam Zouagui en el segundo cuarto. La defensa de Tennessee forzó tres pérdidas de balón y dejó a los Wildcats con seis conversiones en catorce terceros downs y ninguna en sus dos intentos de cuarto down. Arion Carter encabezó al equipo con trece placajes, dos sacks y cuatro acciones para pérdida de yardas.
Qua Moss forzó dos fumbles y Dejuan Lane interceptó un pase. Kayin Lee y Mariyon Dye recuperaron los balones sueltos. La crónica oficial atribuye a esos cambios de posesión parte de las oportunidades de ataque que ampliaron una diferencia todavía corta al empezar la segunda mitad.
Bishop culmina la segunda parte
DeSean Bishop acumuló 109 yardas en 25 carreras y anotó dos touchdowns de cinco yardas en el último cuarto. Su balance de la temporada llegó a 1.048 yardas terrestres. Daune Morris abrió el marcador con una carrera de 66 yardas y acabó con 85 en cinco intentos.
El tercer touchdown del último periodo fue un pase corto de Faizon Brandon a Mike Matthews que terminó en una jugada de 24 yardas. Cooper Ranvier aportó dos goles de campo, de 48 y 39 yardas, y los puntos extra de las cuatro anotaciones; el 13-6 al final del tercer cuarto dio paso al 34-6 definitivo.
Tennessee sumó 240 yardas por tierra dentro de sus 389 yardas de ataque total. La consecuencia comprobada es una victoria ante otro rival que llegaba dentro del top diez y el final de la racha de Kentucky. El resultado mantiene los balances citados, sin asegurar una futura posición en el ranking o una clasificación para el playoff.





