Minnesota Timberwolves se impuso 117-107 a Houston Rockets con un último cuarto decisivo de LaMelo Ball. El base anotó en ese periodo 12 de sus 20 puntos y contribuyó a que los visitantes transformaran un partido muy ajustado en una victoria por diez puntos en el Toyota Center.
Ayo Dosunmu fue el máximo anotador de Minnesota con 21 puntos. Además, repartió seis asistencias y recuperó dos balones, según la estadística oficial. Ball también llegó a seis asistencias y convirtió cuatro triples en siete intentos. Las dos aportaciones dieron al equipo alternativas para encontrar puntos sin depender de una sola mano.
Un desenlace distinto después del empate al descanso
Ambos equipos llegaron igualados a la pausa, con 57 puntos. Houston tomó una ligera ventaja durante el tercer periodo y entró en los últimos doce minutos por delante. Sin embargo, Minnesota respondió con su mejor cuarto ofensivo de la noche y acabó inclinando el marcador a su favor.
El parcial final fue de 35-23 para los Timberwolves, de acuerdo con el acta del encuentro. La producción de Ball en esos minutos resultó especialmente importante. Jonathan Kuminga añadió 16 puntos y ocho rebotes en el conjunto del partido, mientras Bones Hyland aportó 19 puntos desde el banquillo.
El triple-doble de Sengun se queda sin victoria
Alperen Sengun terminó con 17 puntos, 12 rebotes y 10 asistencias para Houston. Su triple-doble ayudó a sostener al equipo, pero no bastó para compensar la diferencia del último cuarto. Kevin Durant fue el máximo anotador de los Rockets con 21 puntos y mantuvo otra de las principales referencias ofensivas locales.
Minnesota cerró el encuentro con un balance de seis victorias y tres derrotas. Houston quedó con siete triunfos y dos partidos perdidos, por lo que mantiene un buen comienzo pese al tropiezo. La diferencia del miércoles estuvo en el cierre: los visitantes encontraron una producción colectiva suficiente para resolver después de más de tres cuartos de equilibrio.





