Boston ganó 109-102 a Milwaukee en el TD Garden con Derrick White al mando de las últimas posesiones. Los Celtics jugaron sin Jayson Tatum y tuvieron que reconstruir su ventaja después de que los Bucks remontaran 22 puntos para empatar a 97. El triunfo de la noche del miércoles dejó al equipo de Boston con seis victorias en ocho partidos.
White acabó con 24 puntos y reservó once para el último cuarto. Siete de los diez últimos puntos de los Celtics llevaron su firma. Su aportación tuvo valor en una noche en la que la ventaja inicial se había evaporado y cualquier error podía entregar a Milwaukee una remontada completa.
El empate que obligó a empezar otra vez
Con 97-97, Neemias Queta volvió a poner por delante a Boston tras recibir una asistencia de Paul George. Poco después, una disputa por un rebote debajo del aro terminó con el balón en manos de Baylor Scheierman. El jugador encontró a White, que convirtió la entrada y obtuvo además un tiro libre.
El base añadió otra canasta en penetración, George anotó un triple y White cerró el encuentro desde la línea de tiros libres. La secuencia devolvió a Boston el control que había perdido durante la reacción visitante. El desenlace dependió de varias acciones encadenadas, desde el rebote disputado hasta la circulación posterior.
George sostiene y White remata
George llevó buena parte del peso ofensivo antes de ese tramo final. White completó su actuación con siete asistencias, cuatro rebotes y dos tapones. En el último periodo convirtió los siete tiros libres que lanzó, un registro que ayudó a los Celtics a asegurar la victoria cuando el partido ya se había estrechado.
Boston pudo resolver así una noche sin su principal referencia habitual en los cierres. Milwaukee llegó a igualar el marcador y obligó a los locales a jugar posesiones decisivas. La respuesta de White y el apoyo de George evitaron que el esfuerzo de los Bucks terminara dando la vuelta al resultado.





