Kaja Kallas incluyó un protocolo europeo de seguridad de emergencia y nuevas capacidades antidrones entre las opciones que la Unión está debatiendo frente a las amenazas híbridas. La alta representante para Asuntos Exteriores expuso esa posición el 6 de noviembre en Varsovia, después de reunirse con ministros de Exteriores de los países del mar Báltico. Su intervención no anunció la aprobación del protocolo.
La lista mencionada por Kallas también contempla más sanciones, controles más estrictos sobre los desplazamientos de diplomáticos rusos y una prohibición de visados para antiguos combatientes rusos. Las presentó como medidas que están sobre la mesa. El discurso no detalla reglas de activación del protocolo, contratos de adquisición o un calendario de despliegue de los nuevos sistemas antidrones.
La participación europea en las negociaciones
Kallas defendió que cualquier acuerdo de paz sobre Ucrania necesitará a la Unión para poder aplicarse. Citó las garantías de seguridad, las sanciones, la reconstrucción y la eventual adhesión ucraniana como ámbitos de intervención europea. También rechazó que Rusia tenga derecho de veto sobre la seguridad del continente o sobre las alianzas que elija Ucrania.
La representante europea se opuso a reconocer jurídicamente las reclamaciones rusas sobre territorio ucraniano y a limitar el tamaño de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Son las condiciones políticas que defendió en su intervención, sin que sus palabras equivalgan al anuncio de un acuerdo de paz. Añadió que el apoyo a Kyiv y la presión sobre Moscú continuarían.
Alemania reclama una respuesta conjunta
Antes de viajar al mismo encuentro, el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, reclamó protección colectiva frente a las amenazas híbridas y participación europea en las decisiones sobre la seguridad del continente. En su declaración, el ministro afirmó que Alemania había comprometido otros 200 millones de euros para apoyar el suministro de energía, la calefacción y la asistencia humanitaria a Ucrania.
Ambas intervenciones sitúan la seguridad regional y el apoyo a Ucrania en el centro de la reunión de Varsovia. La diferencia entre plantear opciones y adoptarlas sigue siendo relevante: Kallas enumeró instrumentos en discusión y fijó su posición negociadora, pero no comunicó la entrada en funcionamiento de un protocolo de emergencia ni la aprobación de nuevas obligaciones aplicables a los ciudadanos europeos.





