Pablo Hernández de Cos, propuesto por España, y Klaas Knot, por Países Bajos, son los dos candidatos recibidos para ocupar la presidencia del Banco Central Europeo. El presidente del Eurogrupo lo confirmó el 6 de noviembre, al terminar el plazo de presentación. Los ministros de la zona euro examinarán las candidaturas en su reunión del 9 de noviembre.
La confirmación cierra la fase de recepción de nombres, pero no anuncia que los gobiernos hayan acordado a quién respaldar. Tampoco constituye el nombramiento del próximo presidente. El procedimiento exige otros pasos institucionales antes de que pueda adoptarse una decisión final sobre la sucesión al frente del banco central.
Una sucesión abierta tras el anuncio de Lagarde
El comunicado recuerda que Christine Lagarde informó el 29 de octubre al presidente del Consejo Europeo de que dejaría el cargo a más tardar el 7 de febrero de 2027. Tras recibir esa comunicación, el presidente del Eurogrupo abrió el procedimiento y pidió a los Estados miembros que enviaran sus propuestas antes del 6 de noviembre.
Las dos candidaturas recibidas son las de España y Países Bajos. La siguiente reunión servirá para hacer balance de ellas, según la expresión utilizada por el Eurogrupo. El anuncio no fija en esa cita una votación definitiva ni comunica que una de las dos personas disponga ya de una mayoría suficiente.
Quién toma la decisión y qué mayoría necesita
Los miembros del Comité Ejecutivo del BCE, incluido su presidente, son nombrados por el Consejo Europeo a propuesta del Consejo de la Unión Europea. Este último debe actuar por mayoría cualificada reforzada de los Estados de la zona euro: al menos dieciséis de sus veintiún países, que representen como mínimo el 65% de su población.
El proceso incluye además la consulta al Parlamento Europeo y al BCE antes de la decisión final del Consejo Europeo. Esos trámites distinguen una candidatura nacional de una designación efectiva. Por ahora, lo confirmado es la recepción de dos nombres y su examen el 9 de noviembre; el comunicado no adelanta cambios de tipos de interés ni otras decisiones de política monetaria.





