Donald Trump ha elegido a Stephen Miller como próximo jefe de gabinete de la Casa Blanca, en sustitución de Susie Wiles. La Presidencia estadounidense confirmó el nombramiento el 6 de noviembre. CNN recogió que el relevo entrará en vigor el lunes y que Wiles pasará a trabajar en la estructura política del presidente.
Miller llega desde el puesto de subjefe de gabinete y acumula una larga relación de trabajo con Trump. La información de CNN sitúa su incorporación al entorno presidencial en la primera campaña del mandatario. El comunicado de la Casa Blanca presenta el cambio como una promoción de uno de sus colaboradores más próximos.
Un relevo anunciado por el presidente
Al salir de la Casa Blanca el viernes, Trump elogió a Miller ante los periodistas y defendió la necesidad de realizar cambios, según la cobertura de CNN. También agradeció públicamente el trabajo de Wiles. Esas declaraciones permiten conocer cómo presenta el presidente la decisión, sin establecer por sí mismas todos los motivos internos de la reorganización.
Wiles había dirigido la campaña electoral de Trump de 2024 y se convirtió en la primera mujer en ocupar la jefatura de gabinete. Su salida del cargo no equivale, según lo anunciado, a una ruptura con el equipo político del presidente. La información disponible distingue el cambio de función de una desvinculación completa.
Respaldo del equipo y siguiente etapa
La Casa Blanca difundió reacciones de miembros de la Administración, entre ellos el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio. Ambos agradecieron el servicio de Wiles y respaldaron la elección de Miller. Son valoraciones políticas de integrantes del mismo Gobierno, no corroboraciones independientes sobre sus resultados o sobre el desempeño que tendrá en el nuevo puesto.
Miller expresó su agradecimiento por la designación y a Wiles por su servicio, en una reacción recogida por CNN. El anuncio deja definido quién asumirá la jefatura de gabinete y el siguiente destino político de su predecesora. No incluye por sí mismo una nueva ley, una orden ejecutiva o un cambio aprobado en las políticas de la Administración: esas decisiones deberán comprobarse por sus propios actos.





