Agnieszka Holland defendió en Sevilla un cine dispuesto a asumir más riesgos y a recuperar el encuentro del público en las salas. La directora polaca participó el 6 de noviembre en una comparecencia en el Espacio Turina, acompañada por Manuel Cristóbal, director del Festival de Cine Europeo de Sevilla. Es una de las figuras distinguidas con el Giraldillo de Honor de esta edición.
El festival publicó su relato del encuentro y Variety recogió también la intervención en su cobertura de la apertura del certamen. Holland vinculó la libertad creativa con la capacidad de escuchar la realidad de las personas. Su mensaje fue una invitación a los cineastas a abrir sus historias, no el anuncio de una nueva película o de una financiación ya obtenida.
Las salas y las bibliotecas digitales
La cineasta defendió el valor de ver películas junto a otras personas. Al mismo tiempo, reconoció que las plataformas han permitido que sus obras lleguen a lugares y espectadores que antes no las conocían. Su objeción se dirigió a la selección y a la visibilidad de los títulos dentro de catálogos muy amplios.
Según explicó, la abundancia de contenido puede dificultar que el público encuentre determinadas películas y dejar mucho peso a las recomendaciones algorítmicas. Se trata de su valoración sobre la distribución y el acceso al cine. La comparecencia no aportó un estudio de audiencias ni datos que permitan medir ese efecto para todas las plataformas.
El documental y el lugar de los festivales
Holland consideró que el documental europeo está asumiendo riesgos que la ficción afronta con más dificultad. Relacionó esa diferencia con los costes y los obstáculos que, a su juicio, encuentran algunas historias al buscar financiación. También sostuvo que la ficción mantiene una gran capacidad para llegar al público y estimular su imaginación.
En declaraciones recogidas por Variety, Cristóbal enmarcó los homenajes en el reconocimiento a quienes han abierto caminos para el cine. La programación distingue también a Thierry Frémaux y al estudio Cartoon Saloon. El encuentro de Holland situó así el debate sobre creación y espectadores dentro de la actividad pública del festival, después de una conversación con asistentes en CaixaFórum precedida por Europa, Europa.





