Buffalo Sabres derrotó 5-2 a Columbus Blue Jackets el viernes 6 de noviembre en el KeyBank Center, con dos goles de Josh Norris y tres asistencias de Owen Power. El equipo local construyó la victoria con tres tantos en el segundo periodo, cuando transformó un 2-1 todavía abierto en una ventaja de cuatro goles.
Jack Quinn había adelantado a Buffalo a los 6:50 del primer periodo. El delantero aprovechó el rechace de su propio lanzamiento para abrir el marcador. Kent Johnson igualó para Columbus a los 16 minutos, pero el empate duró poco: Norris devolvió la ventaja a los Sabres a los 18:10.
Tres goles en seis minutos y 24 segundos
La secuencia que separó a los dos equipos llegó después del primer descanso. Rasmus Dahlin firmó el 3-1 a los 4:29 del segundo periodo. Norris añadió su segundo gol a los 9:46 y Josh Doan elevó la diferencia a 5-1 a los 10:53.
Entre el primer y el último tanto de esa ráfaga transcurrieron seis minutos y 24 segundos. Los dos últimos llegaron con apenas un minuto y siete segundos de separación. Columbus pasó de perseguir un solo gol al comienzo del periodo a necesitar cuatro para recuperar el empate.
Power participó con una asistencia en cada uno de los tres primeros goles de Buffalo. Quinn, además de marcar el primero, intervino en el de Doan. El reparto dejó a Norris como principal goleador local y a Power como el jugador más productivo en la preparación de esos tantos.
Columbus recorta al final
Zach Werenski anotó el segundo gol de los Blue Jackets a los 18:21 del tercer periodo, cuando Columbus jugaba con superioridad numérica. Fue el último cambio del marcador y llegó sin tiempo para alterar el desenlace de la noche.
El siguiente compromiso de Buffalo en casa está previsto para el domingo ante Vegas Golden Knights, según el calendario que acompaña a la crónica del club. El 5-2 ante Columbus ya es un resultado cerrado; esa siguiente cita sigue siendo un partido pendiente.
La diferencia se explica por la sucesión de goles del segundo periodo: Buffalo convirtió una ventaja mínima en un 5-1 y conservó margen hasta el final. El gol tardío de Columbus redujo la distancia, pero no deshizo aquel tramo decisivo.





