El Boletín Oficial del Estado publica este viernes la reforma de la relación laboral de los residentes que se forman como especialistas en Ciencias de la Salud. El Real Decreto 951/2026 modifica la organización de la jornada, los descansos y las retribuciones, con fechas de aplicación diferentes para cada bloque.
Las nuevas reglas del tiempo de trabajo se aplicarán desde el 1 de septiembre de 2027. El texto fija una jornada ordinaria máxima de 35 horas semanales de promedio en cómputo semestral, salvo que un acuerdo, pacto o convenio establezca otro cómputo. Para la suma de jornada ordinaria y guardias establece 45 horas semanales de promedio trimestral, también con la salvedad relativa al cómputo.
Guardias y descansos
La duración de las guardias no podrá superar 17 horas efectivas. Cuando se encadenen jornada ordinaria y guardia sin disfrutar íntegramente el descanso, la suma tampoco podrá rebasar esas 17 horas. Entre jornadas debe haber, como mínimo, doce horas de descanso continuo.
El límite general será de 68 horas mensuales de guardia, equivalentes a cuatro módulos de duración máxima. La norma permite un módulo excepcional adicional por razones docentes justificadas y con consentimiento previo. También regula una ampliación voluntaria de otros dos, hasta siete al mes, sometida al resto de límites y garantías. El consentimiento puede revocarse sin consecuencias desfavorables para el residente.
Los centros deberán disponer de registro horario accesible al personal. Los descansos diario y semanal se definen como derechos obligatorios, efectivos, irrenunciables y no recuperables.
Retribuciones desde enero
Los cambios retributivos serán aplicables desde el 1 de enero de 2027. El complemento de grado de formación se devengará desde el primer curso, con porcentajes mínimos sobre el sueldo del 18%, 28%, 38%, 48% y 58%, según el año de residencia.
El real decreto entra en vigor, con carácter general, al día siguiente de su publicación. Ese inicio general no adelanta a noviembre las nuevas jornadas ni los cambios salariales. El texto también reconoce el derecho a conocer las modificaciones de distribución de jornada con al menos dos meses de antelación.





