La agencia británica del medicamento, MHRA, ha publicado un plan para ampliar la participación de pacientes y ciudadanos en la regulación de medicamentos y productos sanitarios. El documento abarca el periodo 2026–2030 y fue presentado el 5 de noviembre junto a compromisos de seguimiento y transparencia.
La propuesta pretende escuchar esas experiencias en fases más tempranas y llegar a una variedad mayor de comunidades y grupos de pacientes. También prevé explicar de forma más clara cómo influyen sus contribuciones en el trabajo del regulador, en lugar de limitarse a recogerlas.
Beneficios, riesgos e información sobre medicamentos
El plan incluye la participación pública en la evaluación de beneficios y riesgos, las revisiones de seguridad y las políticas regulatorias. Contempla asimismo colaborar con pacientes para que la información de los medicamentos resulte más clara y accesible para quienes la utilizan.
La agencia quiere ampliar su Patient and Public Community para reflejar mejor la diversidad de la población británica. Esta comunidad se creó en octubre de 2024 y reúne a pacientes, organizaciones de pacientes y entidades benéficas que aportan sus experiencias al desarrollo de políticas.
Coordinación con otras evaluaciones sanitarias
La MHRA prevé trabajar con el National Institute for Health and Care Excellence, NICE, para reducir la duplicación de la evidencia de participación utilizada en las evaluaciones regulatorias y de tecnologías sanitarias. Son procesos distintos que pueden solicitar aportaciones a los mismos colectivos.
Entre los ámbitos previstos figuran las enfermedades raras, los dispositivos médicos, la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes. La inclusión de estas áreas describe dónde se pretende escuchar a los pacientes; no supone la aprobación de un tratamiento, un dispositivo o una aplicación concreta.
El programa se apoya en la estrategia de participación de 2021–2025. El comité de participación de personas y público de la MHRA revisará su progreso. Los compromisos anunciados deberán evaluarse conforme se apliquen: publicar un plan no demuestra todavía que se hayan alcanzado todos sus objetivos.





