Alix Earle quiere seguir mostrando su vida en público después de convertir parte de ella en una serie. La creadora estadounidense explicó a E! News, en una entrevista publicada el 3 de noviembre, que le cuesta decidir qué dejar fuera y que últimamente se ha esforzado por hablar con más franqueza. La conversación se grabó en la gala de los premios CFDA del día anterior, en Nueva York.
Earle habló de dos experiencias distintas. En redes puede contar algo en el momento en que ocurre. Con su serie, en cambio, volvió a encontrarse con situaciones que había vivido meses antes. Dijo que esa distancia entre el rodaje y la emisión le provocó nervios hasta el estreno, cuando las escenas quedaron al alcance de un público mucho más amplio.
Lo que la animó a seguir compartiendo
La creadora explicó que le interesa lo que ocurre cuando alguien se le acerca y le dice que se ha reconocido en una historia suya. Esa reacción, según contó, le da sentido a haber dejado constancia de una etapa con sus altibajos. También reconoció que ser abierta ante cada vez más gente le resulta difícil, aunque por ahora prefiere seguir haciéndolo.
De las redes al programa familiar
En el programa, la historia de la creadora se entrelaza con la de los demás miembros de su familia. Esa es la premisa que Netflix anunció para la serie.
Earle Meets World está disponible en Netflix y sigue a la creadora y a su familia. En la gala, Earle también habló de una faceta más ligera de aquella noche. Trabajó por primera vez con el estilista Law Roach y llevó un vestido rojo de Isaac Mizrahi con detalles florales negros. Según contó Earle a E!, el estilismo se cerró en el último momento. El Consejo de Diseñadores de Moda de Estados Unidos celebró los premios en el Museo Americano de Historia Natural. Allí, la conversación con E! giró del vestido a la decisión de cuánto compartir fuera de la alfombra roja.





