Toyota obtuvo un beneficio neto atribuible de 2,24 billones de yenes entre abril y septiembre de 2026, un 26,1 % más que un año antes. El fabricante publicó este jueves sus cuentas semestrales, en las que los ingresos alcanzan 26,96 billones de yenes y crecen un 9,5 %. El periodo corresponde a la primera mitad de su ejercicio fiscal de 2027.
El beneficio operativo fue de 2,19 billones de yenes, un 9,2 % superior al del semestre comparable. La comparación con el beneficio atribuible permite distinguir la evolución de la actividad de explotación del resultado final que corresponde a Toyota. Ambos indicadores mejoraron, aunque a ritmos diferentes.
Un semestre de abril a septiembre
El calendario fiscal de la compañía va del 1 de abril de 2026 al 31 de marzo de 2027. Por ello, las cifras anunciadas ahora cubren seis meses y no representan el balance de todo el año natural. En el semestre equivalente anterior, los ingresos habían sido de 24,63 billones de yenes y el beneficio atribuible, de 1,77 billones.
El resultado básico por acción subió de 136,07 a 185,97 yenes. Toyota también recoge un dividendo intermedio de 50 yenes por acción, frente a 45 yenes un año antes. La fecha prevista para su pago es el 26 de noviembre. Para el conjunto del ejercicio mantiene una previsión de dividendo de 100 yenes por acción.
La guía para el ejercicio completo
La compañía prevé ingresos de 53,5 billones de yenes y un beneficio operativo de 3,9 billones al cierre de marzo de 2027. El beneficio neto atribuible previsto es de 3,57 billones de yenes. Estos importes pertenecen a la guía de la dirección para el ejercicio completo y siguen sujetos a la evolución del negocio.
Las cuentas señalan riesgos relacionados con la demanda, las divisas, las normas comerciales y la continuidad de la producción. El semestre presentado muestra una mejora de ventas y beneficios, mientras que las cifras de cierre anual expresan las expectativas que Toyota mantiene para los meses que quedan por completar.





