East Texas A&M abrió su temporada de baloncesto universitario con una victoria por 68-64 en la pista de Oklahoma. El marcador figura como definitivo en el calendario oficial de los Lions. El triunfo llegó el lunes en Norman, en un estreno que alteró los planes del equipo local desde mucho antes de las últimas posesiones.
Bo Aldridge lideró a los visitantes con 22 puntos y ocho canastas en doce lanzamientos, según la crónica de ESPN. Mohamed Diakite y Alonzo Dodd añadieron quince puntos cada uno. Esa aportación repartida permitió a East Texas A&M mantener una ventaja que Oklahoma discutió al final, pero que no llegó a convertir en una remontada completa.
Ventaja sostenida y cierre ajustado
Los Lions se pusieron por delante con un 13-12 cuando quedaban casi trece minutos para el descanso y ya no volvieron a ir por detrás. Oklahoma consiguió igualar a 58 y a 60 en el tramo final. Aldridge cerró la resistencia visitante con dos tiros libres a falta de tres segundos, suficientes para dejar el resultado fuera de alcance.
El entrenador local, Porter Moser, pidió disculpas a los aficionados y señaló las pérdidas y los tiros libres fallados entre los problemas del equipo. Son declaraciones recogidas por ESPN después del encuentro. La derrota no necesita adornarse con una explicación inventada: Oklahoma tuvo oportunidades para ajustar el marcador, pero dejó demasiados puntos y posesiones por el camino.
Un estreno que cambia el tono
East Texas A&M llegaba a su quinta temporada en la División I y había sido situado al final de la previsión de su conferencia en la encuesta de pretemporada que recoge la información consultada. Esa expectativa ayuda a medir la sorpresa. Sin embargo, una previsión sigue siendo una previsión: el primer resultado real del curso fue la victoria visitante.
La noche deja un arranque valioso para los Lions y trabajo inmediato para Oklahoma. No decide el resto de la temporada, pero sí cambia su primera conversación. East Texas A&M salió de Norman con algo más concreto que una buena impresión: un 68-64 oficial y la seguridad de haber aguantado cuando el rival logró acercarse.







