El Gobierno británico ha presentado nuevas consultas para que los trabajadores con planes de pensiones de aportación definida dispongan de una opción predeterminada de ingresos al jubilarse. La propuesta se denomina Guided Retirement y aborda el momento en que una persona pasa de acumular ahorro laboral a decidir cómo utilizarlo durante su retiro.
El ministro de Pensiones, Torsten Bell, anunció dos consultas durante una conferencia de la Association of British Insurers. El Ejecutivo publica también su respuesta sobre los Retirement Collective Pension Schemes, o RCPS, junto con un borrador de normas para permitir que puedan ofrecerse como opción predeterminada. El proceso sigue siendo de consulta y diseño regulatorio.
Del capital acumulado a una renta
La propuesta plantea que los planes hagan una parte mayor del trabajo de organizar esa transición. Según el Gobierno, el trabajador conservaría la posibilidad de elegir otra alternativa. La opción predeterminada pretende servir a quienes prefieran una vía organizada por su proveedor, sin obligarlos a seleccionar por su cuenta cada decisión de inversión.
Los RCPS se presentan como un mecanismo colectivo para compartir riesgos y gestionar la fase de cobro. La documentación solicita opiniones sobre su diseño, el apoyo a los afiliados que se acercan a la jubilación y la aplicación práctica del marco. Eso no permite atribuirles hoy una rentabilidad determinada ni asegurar cuál será la renta de una persona concreta.
Un cambio todavía en discusión
El Ejecutivo sitúa el ámbito potencial de sus planes en unos diecisiete millones de trabajadores del sector privado que ahorran para la jubilación. Esa cifra describe el colectivo al que dirige la propuesta; no significa que todos hayan recibido ya una nueva pensión o se hayan incorporado a un esquema colectivo.
El comunicado distingue entre disponer de una bolsa de ahorro y contar con una forma de transformarla en ingresos. La consulta se concentra en ese segundo paso. Sus respuestas, la redacción definitiva de las normas y su posterior aplicación serán necesarias para conocer cómo quedará el modelo, qué opciones ofrecerán los proveedores y bajo qué condiciones podrán utilizarlas los afiliados.







