Los Philadelphia 76ers derrotaron por 126-107 a los Chicago Bulls con Tyrese Maxey y Jaylen Brown como principales referencias anotadoras. Maxey terminó con 26 puntos y once asistencias, mientras Brown sumó 25 puntos y once rebotes. La hoja oficial de la NBA recoge una victoria con cinco jugadores de Philadelphia en quince puntos o más.
VJ Edgecombe añadió 21 puntos. Joel Embiid aportó quince y ocho rebotes, y LeBron James terminó con quince puntos, siete rebotes y nueve asistencias. La variedad de contribuciones permitió a los Sixers mantener producción en varias posiciones, sin depender de una sola actuación para superar la resistencia inicial de Chicago durante la primera mitad.
Un descanso todavía abierto
Philadelphia ganó el primer cuarto por 30-23, pero Chicago respondió con un 36-34 en el segundo. Los locales llegaron al descanso con un 64-59 favorable. La ventaja existía, aunque el partido todavía estaba lejos de presentar los diecinueve puntos de diferencia con los que acabaría. El crecimiento del margen llegó después del paso por vestuarios.
Los Sixers anotaron 26 puntos frente a los veinte de los Bulls en el tercer periodo. En el cuarto final añadieron otros 36, por los 28 de Chicago. Ganar ambos tramos de la segunda mitad convirtió una ventaja moderada en una victoria más clara, con suficiente ataque para evitar que el rival pudiera instalarse otra vez a una posesión.
Wilson destaca en los Bulls
Caleb Wilson fue la principal referencia de Chicago con 24 puntos, siete rebotes y cuatro asistencias. Norman Powell añadió dieciocho puntos. Esas aportaciones mantuvieron recursos ofensivos para los visitantes, pero no compensaron el volumen de anotación que Philadelphia reunió alrededor de Maxey, Brown y el resto de sus jugadores más productivos durante la noche.
Los Sixers prolongan su buen comienzo de curso con un partido de ataque repartido y una segunda parte que amplió la diferencia. Para Chicago, el resultado señala el coste de no frenar esa continuidad anotadora. El marcador fue cambiando por fases, aunque el cierre terminó perteneciendo al equipo capaz de mantener más vías abiertas hacia la canasta.







