Seattle sigue buscando una segunda amenaza constante en el juego de pase que acompañe a Jaxon Smith-Njigba. ESPN analiza esa necesidad antes del encuentro frente a Chicago y sitúa a Rashid Shaheed como uno de los nombres llamados a aportar más en ataque, además de su impacto en equipos especiales.
Shaheed había acumulado dieciséis recepciones en treinta envíos dirigidos a él para 163 yardas en siete encuentros. El contraste está en sus retornos, una faceta en la que ya dejó acciones decisivas desde su llegada a los Seahawks. Esas contribuciones no se trasladan automáticamente a una producción equivalente como receptor.
Encontrar situaciones para darle el balón
Mike Macdonald reconoce que el equipo puede sacar más de su jugador. El entrenador vincula el desafío al reparto del balón y a encontrar usos que aprovechen mejor sus características, según las declaraciones recogidas por el medio. No plantea la falta de esfuerzo como explicación del problema.
El coordinador ofensivo Brian Fleury hereda una cuestión que ya existía con su predecesor. La velocidad de Shaheed ofrece posibilidades, pero el diseño, las lecturas del quarterback y la respuesta de las defensas determinan cuántas oportunidades se convierten en recepciones útiles durante los partidos.
Una incorporación con funciones diferentes
Seattle adquirió al receptor desde New Orleans durante la campaña anterior y lo renovó en marzo. La inversión confirma su importancia para la organización, aunque su valoración debe distinguir recepción, carrera y retornos. Juntar todas las funciones en una sola etiqueta ocultaría el desequilibrio que describe el análisis.
La información previa al partido también lo sitúa fuera del encuentro del lunes, por lo que la búsqueda de alternativas tiene una dimensión inmediata. Esta pieza no anticipa el resultado frente a Chicago ni un cambio de jerarquía ya decidido. El asunto deportivo es cómo repartir responsabilidades para que el pase no dependa tanto de una sola referencia. Tener velocidad ayuda; conseguir que aparezca en la hoja de producción requiere algo más que nombrarla.







