Newport County arrastra una dificultad poco habitual desde el punto de penalti: ha convertido uno de sus seis lanzamientos de League Two en las dos últimas temporadas, según el análisis de BBC Sport. Si se incluyen todas las competiciones, el registro es de dos aciertos en nueve intentos.
La eficacia liguera del 16,7% es la más baja de la English Football League en el periodo examinado. Para un equipo situado a dos puntos de las plazas de promoción en el corte del reportaje, esas ocasiones falladas pueden tener un efecto relevante en una clasificación ajustada.
Un problema con varios protagonistas
El patrón ha continuado con distintos entrenadores y lanzadores. Harrison Biggins había marcado frente a Rotherham en octubre, pero su siguiente intento fue detenido en la derrota por 1-0 ante Cheltenham. Eligió el mismo lado y el guardameta acertó la dirección.
Hayden Mullins evitó responsabilizar individualmente al futbolista. El técnico, que también lanzó penaltis como jugador, explicó que existe una parte de lectura del rival y otra de ejecución. Su respaldo busca que el fallo no desanime a quienes asumen la responsabilidad en la siguiente ocasión.
La dirección también entra en el análisis
La BBC señala que seis de los nueve últimos lanzamientos fueron hacia la derecha y que en todos esos casos el portero adivinó el lado. Solo uno acabó en gol. El dato describe la serie observada; no demuestra que cambiar de dirección garantice el acierto ni permite predecir la decisión del siguiente guardameta.
Otros intentos también terminaron sin gol por parada o por una infracción de doble toque. La solución requiere algo más que encontrar un nombre diferente en la lista. Newport necesita una rutina fiable y la confianza para ejecutarla bajo presión. Cuando una acción suele recibirse como una oportunidad clara, una racha tan reducida de aciertos cambia incluso la reacción de la grada: antes del disparo, la celebración ya se ha convertido en espera.







