La Academia de la Música de España entregó el 6 de noviembre sus primeras distinciones de Académicas y Académicos de Honor a diez profesionales. Raphael y Ana Belén figuran entre las personas reconocidas, junto a Carmen Linares, María del Mar Bonet, Jordi Savall, Teresa Catalán, Maryní Callejo, «Berry» Navarro, Jesús López y Diego A. Manrique.
La selección reúne intérpretes, compositores, productores, representantes artísticos, responsables de la industria y periodistas. Con esta primera edición, la institución amplía sus reconocimientos a trayectorias desarrolladas desde trabajos diferentes, además de la actividad sobre el escenario. La presidenta de la Academia, Sole Giménez, destacó la aportación de quienes abrieron caminos dentro de sus respectivas profesiones.
Raphael agradece al público y Ana Belén recuerda su formación
Luis Cobos, presidente de honor de la entidad, entregó el galardón a Raphael. En su intervención, el cantante recordó sus primeros pasos, cuando acudió al Teatro Fuencarral de Madrid para conseguir el carné de artista de Teatro, Circo y Variedades. También agradeció el apoyo del público y de los compañeros con los que ha trabajado.
Ana Belén puso el acento en la constancia y en la formación. Al recordar a su primer profesor de música, explicó la importancia que habían tenido dos años de solfeo y piano para mantener la idea de que siempre se está aprendiendo. Carmen Linares, por su parte, vinculó la misión del artista flamenco con transmitir emoción y llegar al público.
Los oficios que sostienen la música
La Academia destacó la labor de Jordi Savall como intérprete, director e investigador de la música antigua, y la de Teresa Catalán en la creación contemporánea. María del Mar Bonet recibió el reconocimiento a una trayectoria vinculada a la canción de autor y a la tradición mediterránea. Maryní Callejo fue distinguida por su trabajo como pianista, arreglista y productora.
En el ámbito de la industria, la representación y la comunicación, las distinciones recayeron en «Berry» Navarro, Jesús López y Diego A. Manrique. La primera edición incorpora así al mismo homenaje carreras que intervienen en la creación, la producción, la difusión y la documentación musical. Son reconocimientos a trayectorias profesionales, dentro de una nueva distinción de la propia Academia.





